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Qué es la carga estática y por qué debes reducirla

Tu cuerpo paga un costo por tener que adaptarse a situaciones constantes de estrés. Ese efecto acumulativo, con los años, puede hacer que sea más sensible a determinados problemas de salud física y mental. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Qué es la carga estática y por qué debes reducirla

Última actualización: 26 septiembre, 2022

Se estima que el estrés puede estar detrás del 50 o 60 % de las enfermedades físicas y psicológicas. El dato resulta aterrador, sin duda. Esto sucede cuando arrastramos dicha tensión fisiológica y emocional durante meses o incluso años. Las enfermedades cardiovasculares, la depresión o el trastorno de estrés postraumático, por ejemplo, son un efecto de ello.

Lo cierto es que no hablamos lo suficiente sobre ese enemigo cenicio y amenazante llamado estrés. El mismo que nos quita la salud en silencio y sin que nos demos cuenta. Tanto es así, que hay un término que deberíamos conocer y es el referente a la carga estática. Hace referencia al efecto acumulativo que esta dimensión psicológica tiene sobre nuestro organismo.

Porque lo creamos o no, nuestro cuerpo lleva la cuenta de cada mala época, de cada angustia experimentada, de toda mala racha y de ese periodo de sufrimiento vivido que tanto nos costó superar. Son como muecas en nuestro cerebrocomo rasguños en el sistema inmunológico y nuestro sistema hormonal.

El estrés acumulado en el tiempo altera numerosos procesos metabólicos, inmunológicos y cardiovasculares. Así, y teniendo en cuenta que llevamos unos años lidiando con innumerables desafíos, es importante tener en cuenta esta realidad psicológica. El único modo de evitar su impacto y de salvar la salud, es saber afrontar la adversidad impidiendo que se convierta en una montaña insalvable.

Un nivel elevado y constante de cortisol y de catecolaminas en nuestro organismo, puede, con el tiempo, acabar ocasionando algún problema de salud.

Aunque el estrés es una realidad subjetiva, tiene un impacto real sobre nuestro cuerpo y nuestra salud.

La carga alostática: definición y características

Podemos definir la carga alostática como ese desgaste progresivo del cuerpo a medida que nos exponen a repetidas situaciones de estrés. Este concepto fue acuñado por los psicólogos Bruce McEwen y Eliot Stellar en 1993. Sus investigaciones y publicaciones sobre cómo el estrés crónico conduce a la aparición de distintas enfermedades eran ya bien conocidas en el campo de la psicología.

Ahora bien, si este término adquirido en los últimos años una mayor relevancia, se debe a un hecho muy concreto. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informar hace solo unos meses destacando que la ansiedad y la depresión han perdido un 25 %. La pandemia y las crisis sociales nos han situado en un estado de inquietud, angustia y preocupación constante.

Esto se traduce a menudo en estrés crónico y en una sensación de agotamiento físico y emocional que no termina desaparecer del todo. Ese sustrato, el del cansancio, el de la niebla mental y el desánimo, actúa como disparadores para los trastornos psicológicos y los problemas de salud.

Los eventos vitales interaccionan con nuestros sistemas fisiológicos y, dependiendo de cómo lo manejemos, la carga alostática será mayor o menor.

Las personas solo pueden soportar periodos cortos y puntuales de estrés. Sin embargo, hay épocas en que este estado y la angustia inherente que la acompaña, son una constante en nuestras vidas. Esto tiene un efecto grave sobre nuestra salud.

La carga alostática y nuestra respuesta hormonal, un cóctel peligroso

El modelo de carga alostática nos dice que las situaciones de estrés crónico siempre nos pasan factura. Cualquier situación preocupante o evita activa el eje simpático-suprarrenal-medular y el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal. Esto se traduce en la liberación de catecolaminas como la epinefrina y norepinefrina, así como glucocorticoides, como el cortisol.

Esta respuesta fisiológica nos facilita poder responder al estrés. Sin embargo, el problema llega cuando la liberación de todas estas hormonas se convierte en una constante. Un alto nivel de catecolaminas y del cortisol, por ejemplo, afecta de manera negativa al corazón, al sistema inmunitario ya los procesos metabólicos.

El estrés crónico erosióna nuestra resiliencia

Otro de los efectos de la carga alostática en el ser humano es que aniquila su respuesta resiliente. Es decir, esa facultad nuestra de recuperarnos tras una adversidad, queda mermada como efecto de un sistema nervioso colapsado. No solo el organismo no acompaña, sino que el cerebro también sufre importantes secuelas.

mil estrés crónico, por ejemplo, altera la anatomía del hipocampoconduciéndonos a un peor manejo de las emocionesde la memoria ya un mayor riesgo de sufrir una depresión.

La genética puede hacer que haya personas con mayor tendencia a padecer reactividad al estrés y, en consecuencia, que sean también más susceptibles de padecer una carga alostática.

Prácticas como el mindfulness, la respiración profunda o el yoga nos ayudan a reducir nuestra carga alostática.

¿Cómo reducir tu carga estática?

¿Existe alguna estrategia válida para reducir la carga alostática y salvar así nuestra salud física y mental? En realidad, no hay una estrategia, hay varias. Ambas partes de dos dimensiones muy concretas: debemos restaurar nuestra resiliencia y reequilibrar el sistema nervioso.

Veamos a continuación algunas claves.

Tecnicas de meditacion y respiracion

El mindfulnessel yoga, la respiración profunda y la meditación son estrategias capaces de equilibrar el sistema nervioso central. Es necesario que seamos constantes y que elijamos esa técnica que mejor se ajuste a nuestras características.

La actividad fisica

Un cuerpo en movimiento es un cuerpo que produce endorfinas y que hace frente a los efectos del estrés cotidiano. Algo tan simple como caminar, salir a correr, ir en bicicleta, bailar o nadar, son actividades sanadoras capaces de reducir la carga alostática.

El autocuidado social y emocional

¿Qué has hecho hoy por tu autocuidado? ¿Te has divertido y dedicado tiempo a tus aficiones? ¿Has disfrutado de tu familia y de tus amigos? ¿Ha descansado o aprendido algo enriquecedor? Autocuidado va más allá de mimarse físicamente, tiene que ver con las emociones y el bienestar psicológico.

Una buena alimentacion

Hay alimentos capaces de contrarrestar los efectos de la carga alostática. Entre ellos están los cereales integrales, los alimentos ricos en omega 3 o los probióticos, ideales para la salud intestinal. No dudes en cuidar lo que comes para que tu salud, tanto física como mental, se vean beneficiadas.

Para concluir, en nuestras manos está reducir, en la medida de lo posible, el impacto de ese enemigo silencioso, pero voraz llamado estrés, que tanto altera nuestra existencia. No dejemos que gane terreno, hagámosle frente.

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