sábado, diciembre 3, 2022
InicioReflexiones¿Qué demonios le sucede a tu cerebro cuando tienes un crush?

¿Qué demonios le sucede a tu cerebro cuando tienes un crush?

¿Por qué idealizamos a determinadas personas? ¿Por qué otras que casi no conocemos son capaces, probablemente, de secuestrar nuestra atención? Asi afecta un crush al cerebro.

¿Qué demonios le sucede a tu cerebro cuando tienes un crush?

 

Escrito y verificado por la psicologa Elena Sanz.

Casi todos, en algún momento de nuestra vida, hemos tenido uno de esos “amores platónicos” idealizados e inalcanzables que no han llegado a concretarse. Tener un Persona especial con alguien nos hace sentir ilusionados, emocionados y motivados, incluso cuando no hay reciprocidad aparente en ese vínculo. Pero, ¿por qué nos sucede?, ¿qué ocurre en el cerebro cuando tienes un Persona especial?

Ante todo, tiene de saber que se trata de un fenómeno muy común. es mas probable durante la adolescencia, debido a una cierta inmadurez cognitiva y emocional, pero a ninguna edad estamos exentos de experimentarlo. Esto no significa que seas un iluso o que tengas problemas para relacionarte románticamente; en realidad, hay varias explicaciones que dan cuenta de este fenómeno.

Durante la adolescencia es más frecuente experimentar un crush.

El papel del efecto halo

Uno de los aspectos mas curiosos y llamativos de este fenomeno es el grado de interes e ilusion que el Persona especial genera en la persona “enamorada” aún cuando no la conoce o tiene alguna señal de que este interés sea recíproco. Sí, podría ser comprensible que hubiera una gran atracción física desde el primer momento, pero, ¿en base a qué se crea tal emoción y tal deseo por estar con ese desconocido?

La respuesta puede encontrarse en el efecto halo. Según este principio, tendemos a atribuir una serie de características a las personas en función de la valoración inicial de un único aspecto. Cuando no poseemos suficiente información para juzgar a alguien, tomamos uno de sus rasgos e inferimos otros a partir de este.

Asi, es poco lo que sabemos de nuestro Persona especial: tal vez simplemente nos parece físicamente atractivo o encaja en nuestro prototipo por su forma de vestir o hablar. Pero, a partir de esta cualidad positiva, inferimos que también es simpático, inteligente y divertido, y de este modo nuestro interés en él aumenta exponencialmente.

La idealizacion del crush

Un componente fundamental en este tipo de dinámicas es la falta de reciprocidad. Muchas veces el Persona especial es una persona famosa que ni siquiera nuestra existencia, o incluso alguien del entorno cercano sospechoso con quien apenas tenemos comunicación. El hecho es que esa persona normalmente ni siquiera sabe de nuestro interés. y las oportunidades en las que interactuamos son escasas o nulas.

Esto hace que no tengamos la oportunidad de comprobar si esos atributos que le hemos asignado son realmente ciertos. Puede que conozcamos a la persona, pero no lo suficiente como para derribar esa imagen idealizada que hemos creado de ella, ni para que deje de encajar en eso que nos estamos imaginando que es.

Si se tratase de una relación convencional, con el paso del tiempo y las interacciones iríamos descubriendo más al otro y esa idealización perdería fuerza. En este caso, seguimos viviendo en esa fantasia mental que hemos creado y que continúa alimentando la ilusión.

El efecto de la liberacion de dopamina

Ahora bien, ¿qué pasa en el cerebro cuando tienes un Persona especial? Se sabe que este tipo de amores platónicos generar liberación de dopamina un neurotransmisor que causa placer y que nos mueve a continuar con esa dinámica.

En este estado sentimos que flotamos, nos deshacemos de toda lógica u objetividad y nos entregamos a esas intensas sensaciones placenteras. Y es que la dopamina es la que nos “enciende” y nos emociona, se relaciona con el deseo y hace que nos “enganchemos” a esa otra persona ya lo que sentimos al pensar en ella.

Cuando hablamos de una relación recíproca entra en juego la oxitocina, una hormona que nos permite vincularnos y conectarnos a nivel romántico. Pero, en este caso, como ese enamoramiento es “unilateral”, nos quedamos en el deseo y en la esperanza de que en algún momento lograremos captar la atención del otro; aunque esto generalmente nunca suceda.

Cuando nos enamoramos, el cerebro segrega feniletilamina, una anfetamina natural que provoca la liberación de otros neurotransmisores como la dopamina.

Cuando tienes un crush, aprendes valiosas lecciones

No obstante, este proceso no es eterno. de hecho, no suele durar más de un año. Ante esa falta de reciprocidad y avance, el deseo y el interés tienden a desaparecer; y, como resultado, adquirimos algunas duras aunque valiosas lecciones.

El cerebro, cuando tienes un Persona especial y no logras concretar la relación, aprende de lo ocurrido. Activado por las sensaciones desagradables de dolor, frustración o vergüenza, analice lo ocurrido para evitar esas consecuencias negativas en el futuro. Además, estos primeros “amores platónicos” suelen tener lugar durante la adolescencia, momento en que todo se vive con mayor fuerza e intensidad, por lo que el aprendizaje es significativo.

A medida que maduramos cognitiva y emocionalmente y aprendemos de la experiencia, es menos probable que nos involucremos en este tipo de dinámicas. Ahora bien, si tienes un Persona especial y deseas llegar a concretar un, presta atención a la idealización y trata de que la relación sea recíproca; de lo contrario, es probable que termine cambiando.

Enlace de la Fuente

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Mas Populares

- Advertisment -

Comentarios Recientes

A %d blogueros les gusta esto: