sábado, junio 22, 2024
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La inmunidad cognitiva y su ayuda a la salud mental

¿Cómo te proteges de la manipulación de los medios? ¿De qué manera detecta las noticias falsas y las ideas sesgadas? Hay una estrategia sensacional que te permitirá reaccionar con eficacia. Te la presentamos.

La mayoría utilizamos distintas estrategias para proteger el sistema inmunológico. Cuidamos la dieta, procuramos dormir ocho horas, realizamos ejercicio y evitamos esos hábitos nocivos que tanto mejoran la salud, como el consumo de tabaco o el alcohol, por ejemplo. Pero ¿qué hay de nuestro «sistema inmunológico cognitivo»?

Nuestra mente también necesita mecanismos de defensa para estabilizar protegida de las ideas negativas, dañinas y falsas. Estamos ante un concepto que ya apareció en los años 50 y que popularizaron figuras como Andy Norman, director de la Iniciativa Humanista de la Universidad Carnegie Mellon.

Ahora, es más conveniente que nunca enseñar a los niños estrategias para defenderse de toda la manejo inherente que coloniza una parte de las redes sociales. De hecho, como señalan los expertos, no basta con haber desarrollado un buen pensamiento crítico. Hay que desarrollar una inmunidad adecuada para poder reaccionar rápido ante los «virus cognitivos» que pululan en los medios.

Nuestros jóvenes construyen su identidad y autoestima a través de las redes sociales. Esto puede ser muy peligroso para su salud mental, dadas las ideas sesgadas que transmiten aplicaciones como Instagram y Tik Tok.

Los medios apelan a nuestras emociones y multiples sesgos cognitivos para manipularnos.

¿Qué es la inmunidad cognitiva?

La carga de información negativa y nociva nunca había alcanzado cuotas tan peligrosas. La manipulación ejercida por los medios hoy es más refinada y compleja, ya ello hay que añadir otro punto: jamás fuimos tan vulnerables como ahora. ¿La Razón? Tanto como.

La atención está secuestrada y monopolizada por nuestros dispositivos y sus notificaciones constantes. La información discurre casi a cada segundo y no nos agrada perdernos nada. Una mente que agotó la capacidad de estar atenta y de diferenciar la información útil de la inútil, lo importante de lo marginal, empieza a dejar de aplicar filtros. Todo lo que llega, por una cuestión de consumo de energía en el corto plazo, pasa a ser tomado como cierto.

Asimismo, se le anexa que los medios son cada vez más hábiles para tomar el control de nuestros sesgos cognitivos, que no son pocos. Nos embaucan apelando a las emociones y no les cuesta demasiado «contagiarnos» con ideas y conceptos malintencionados. ¿Qué hacer, entonces, ante estos procesos de los que apenas somos conscientes? Existe una herramienta.

La inmunidad cognitiva es el mecanismo que nos permite filtrar la información malintencionada. Algo que todos deberíamos reforzar a diario del mismo modo que cuidamos de nuestra salud. Profundicemos un poco más.

La autorreflexión es un mecanismo metacognitivo que deberíamos ejercitar para fortalecer el pensamiento crítico y la inmunidad cognitiva.

La biología de la desinformación: memes, filtros y virus mediáticos

Entre otros filósofos, Alfred Tauber analizó el concepto de inmunidad cognitiva. Su trabajo nos recuerda, por ejemplo, que esta idea lleva casi cinco décadas presente en la literatura científica y académica, aunque el concepto pueda ser más reciente. El «yo inmune» es ese concepto que apela a la adecuada percepción y reconocimiento de aquello que le llega de fuera y que es malintencionado para él.

Si dicha teoría adquirió mayor relevancia en la actualidad es por el escenario digital que nos rodea. Cada vez es más frecuente escuchar que la llamada biología de la desinformación se sofistica año a año de manera imparable. Algunos medios actúan como virus intentando inocularnos ciertas ideas. Para ello, se valen del poder los memesde los algoritmos e inteligencia artificial.

Calan en nuestras emocionesapelan a los sentimientos y mecanismos inconscientes para indignarnos, ilusionarnos o despertar fascinación. Sin darnos cuenta o casi sin darnos cuenta somos capaces de integrar ideas, actitudes y pensamientos que son falsos o que, en su carga de subjetividad comprensible, no favorecen realmente nuestros intereses. Ejemplos son los conceptos sobre belleza y esquemas corporales que asumen los adolescentes.

Los parásitos mentales son ideas nocivas que se introducen en nuestra mente para manipularnos y crear una imagen del todo anómalo y hasta conspiranoica de nuestra realidad.

¿Cómo desarrollar un sistema mental adecuado?

El doctor Andy Norman publicó en el 2021 el libro inmunidad mental, para profundizar y ofrecer herramientas relativas a la inmunidad cognitiva. El objetivo no es otro que fortalecernos contra esos «parásitos» existentes en las redes sociales capaces de afectar la salud mental y la percepción sobre lo que nos rodea.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo ejercitar esas barreras mentales capaces de protegernos contra todo aquello que es falso y nos hace daño? Con el fin de tener un sistema inmunológico cognitivo más fuerte, debemos mentalizar que nuestros dispositivos son armas de poder orientados, en ciertos casos, a la disuasión y la manipulación. Hay que saber utilizarlos para nuestro beneficio.

A continuación, veamos ahora qué estrategias podrían ser de utilidad.

1. Toma conciencia de la desinformación

No todo lo que nos llega es verdad, ni beneficioso, ni tampoco útil. Tener conciencia de que buena parte de lo que leemos a diario puede tener un impacto poco saludable en nosotros, es sin duda el primer paso. No es tampoco cuestión de desconfiar de cualquier publicación o información, se trata más bien de aplicar un filtro crítico, curioso e imparcial, que sea capaz de contrastar lo que lea.

2. La atención, la mente despierta

Una mente que no se deja manipular es una mente focalizada y entrenada en la atención. Y esto, es algo que estamos perdiendo cada vez más. El estrésla multitarea, las notificaciones a cada instante y la incapacidad para atender con calma lo que nos rodea, son factores que debilitan nuestra inmunidad cognitiva.

Ejercitemos la atención, cuidemos de esa mirada interna más serena y atenta que filtre con interés cada aspecto de su entorno.

3. La autorreflexión

La autorreflexión, explica Fronteras en Psicologíaes el salvavidas para desapegarnos de las certezas y de los sesgos que nos vuelven ciegos a la manipulación. Es también ese mecanismo que desactiva el pensamiento inflexible para cuestionar lo que uno da por sentado o que recibe del entorno. Es una habilidad metacognitiva que deberíamos mejorar desde hoy mismo.

Debemos fomentar en los niños mecanismos para desarrollar en ellos una buena inmunidad cognitiva.

Conclusión

La inmunidad cognitiva es un concepto, una idea o mecanismo que vale la pena probar. O al menos saber que existe y que es una competencia que no solo potenciaría ese sentido crítico que nos salvaguarda del juego de la manipulación. Igualmente, es un recurso que media en nuestro bienestar psicológico.

Iniciar a los ninos desde bien temprano en tal recurso, es el mejor regalo que podran darles. Las nuevas generaciones son auténticos nativos digitales que se mueven sin protecciones, en un universo que no siempre actúa como un aliado para su desarrollo. Facilitar el aprendizaje de unas defensas cognitivas básicas haría su vida mucho más fácil y segura.

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