martes, septiembre 27, 2022
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‘Fico’ mira a la presidencia de Colombia: Una entrevista al precandidato Federico Gutiérrez

Este artículo fue publicado originalmente en enero de 2022 por Natalia Vélez Lopera El Correo de Bogotáuna publicación hermana.

Federico Gutiérrez es un rostro familiar para los colombianos: ha estado en política desde fines de la década de 1990 y fue alcalde de Medellín de 2016 a 2019, conocido por sus políticas de seguridad y logros. Índices de aprobación de hasta el 96 %. Ahora es precandidato a la presidencia del país.

Para las elecciones de mayo de 2022, el hombre de 47 años (entre los candidatos más jóvenes) se presenta con la coalición de derecha equipo de colombiaEncuesta colóquelo debajo de la seis candidatos con la mejor oportunidad de entrar en la carrera por la presidencia.

Dentro de su propia coalición, se enfrenta a hombres como el exsecretario de Hacienda Oscar Zuluaga. Algunos ven a Gutiérrez como un candidato por el centrismo moderado y la estabilidad, mientras que algunos comentaristas dicen que es Candidato del ultraderechista expresidente Álvaro Uribecuyo patrocinio ayudó al actual presidente Iván Duque a triunfar en 2018 y que respaldó la propia campaña de alcalde de Gutiérrez en 2011.

En mayo, su coalición se encuentra con el centro. Centro Esperanzaque presentó precandidatos como Alejandro Gaviria y Sergio Fajardo (otro exalcalde de Medellín) y de izquierda Pacto Históricoencabezada por Gustavo Petro, actualmente el favorito a la presidencia según las encuestas.

Pero todavía quedan meses que -en tiempo político- son suficientes para cambiarlo todo. El Bogotá Post entrevistó a Gutiérrez, habló sobre política internacional, el proceso de paz y sus principales objetivos si llega a la presidencia.

El Correo de Bogotá: ¿Qué harías si llegaras a ser presidente?

Federico Gutiérrez: Colombia está superando actualmente la peor crisis económica de su historia. En 2020, la pandemia y el desempleo empujaron a la pobreza a 3,5 millones de colombianos y a la pobreza extrema a 2,7 millones de personas.

Con estas cifras tenemos un país donde el 42% de la población vive en la pobreza y casi 7 millones de ellos viven con menos de $36 al mes. En este momento, gran parte del país sufre hambre. Más del 70% de la población en ciudades como Cartagena y Barranquilla no realiza las tres comidas al día.

Colombia perdió una década de superación de la pobreza: volvió a la situación de 2011: 3 de cada 7 colombianos son pobres.

Por lo tanto, mi prioridad como Presidente será combatir la pobreza y crear las condiciones para un crecimiento superior al 5% anual. Solo si crecemos y creamos empleos reduciremos la pobreza. No conozco mejor política para mejorar las condiciones de vida de los hogares y reducir la pobreza que la creación de empleo.

Por eso, en Colombia debemos hacer grandes esfuerzos para incrementar nuestra productividad y competitividad invirtiendo con calidad en sectores que impacten positivamente en el crecimiento y la generación de oportunidades en las diferentes regiones del país.

TBP: ¿Qué papel cree que debe jugar Colombia en la política internacional?

FG: El rol de Colombia en el ámbito internacional debe estar encaminado a promover relaciones bilaterales con diferentes países que se centren en temas comunes como el comercio, el fortalecimiento de los sectores industriales, la inversión social y los intercambios tecnológicos.

Segundo, creo que Colombia debe ser más activa en el acompañamiento a instituciones multilaterales como la Organización de los Estados Americanos y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Con ello se pretende promover la democracia y las libertades individuales en la región.

Tercero, Colombia debe liderar una iniciativa multilateral con varios países de la región para contrarrestar el flagelo de las drogas y el terrorismo. Ambos problemas son una amenaza para la estabilidad democrática en América Latina. Por lo tanto, se requiere una solución común para mitigar el impacto de estas amenazas.

Cuarto, Colombia necesita impulsar una serie de acuerdos en la región para proteger a los migrantes, especialmente a los venezolanos, ya que en la mayoría de los casos no tienen garantía de derechos en los distintos países de refugio en América Latina.

Finalmente, debemos impulsar una agenda multilateral en la región para asegurar la preservación del medio ambiente y promover procesos de transición energética gradual hacia energías limpias para asegurar la estabilidad económica.

TBP: ¿Qué estrategias económicas recomendaría para ayudar a la economía colombiana a recuperarse de la pandemia?

FG: Necesitamos enfocarnos en tres objetivos básicos: El primero es incentivar la creación de empleo formal. No hay mejor política social que el empleo. El segundo es fortalecer el aparato productivo para que crezca por encima del 5%, lo que se reflejará en un mayor bienestar de los colombianos.

Y tercero, mitigar el impacto de la crisis en los hogares más vulnerables, fortaleciendo la red de protección y apoyo social para asegurar que la ayuda estatal llegue a 5 millones de hogares beneficiarios del SISBEN.

Imagen cortesía de la campaña de Federico Gutiérrez.

TBP: Gran parte de la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, se sintió abrumada e incluso decepcionada por la forma en que el gobierno colombiano implementó el proceso de paz de 2016 con las FARC. Como presidente, ¿se comprometería a hacer todo lo que esté a su alcance para cumplir con el acuerdo de paz?

FG: Me comprometo a trabajar por la seguridad, la paz y la oportunidad en todo el territorio colombiano. Como dije antes, creo que lo más importante es atender las necesidades de los excombatientes y para eso hay que apoyar las zonas rurales, garantizar las políticas de suelo necesarias para promover la paz y las oportunidades en las zonas rurales; asegurar el restablecimiento de los derechos de más de 8 millones de víctimas en nuestro país y llevar el Estado a las comunidades que tanto dolor, muerte y pobreza han sufrido a causa del conflicto.

Asimismo, creo que es fundamental que todas las partes del acuerdo demuestren un compromiso serio; La JEP – Jurisdicción Especial para la Paz – debe demostrarle al país que hace justicia a quienes han cometido crímenes de lesa humanidad.

TBP: ¿Cómo piensa hacer de Colombia un país más seguro para todos? ¿Qué papel juega el proceso de paz en esto?

FG: En primer lugar, la seguridad debe ser garantizada por el Estado; Los colombianos no pueden seguir sintiéndose inseguros en las calles o bajo el control de actores ilegales vinculados al narcotráfico en las zonas. Debemos trabajar todos los días para reducir la delincuencia grave y atrapar a los responsables de este tipo de conductas ilícitas.

Es necesario implementar un modelo de seguridad integral en el que, por un lado, restablezcamos la capacidad operativa de las fuerzas armadas públicas para garantizar la seguridad y ejercer el control en los territorios, y por otro lado, ofrezcamos oportunidades de desarrollo a la ciudadanía en profundidad. Colombia -facilidades educativas, laborales, culturales, deportivas, etc.- que les permitan insertarse en la vida económica y social del país a través de un mejor proyecto de vida.

Con nuevas posibilidades, podemos desligar a los ciudadanos de la injerencia y control de grupos ilegales que les ofrecen sumarse a la cadena del narcotráfico, la minería ilegal o el crimen organizado para salir de la precaria situación en la que viven.

El proceso de paz es una oportunidad histórica que debemos recuperar. Precisamente por falta de oportunidades, muchos colombianos fueron llevados por el camino de la ilegalidad. Lamentablemente, el acuerdo no preveía llenar los vacíos dejados por las FARC. Estos fueron tomados de inmediato por grupos armados organizados y disidentes de las FARC y el ELN con vínculos con el narcotráfico.

En nuestro gobierno saldremos al rescate de los jóvenes reclutados a la fuerza, abusados ​​física y sexualmente, explotados y manipulados, y víctimas del conflicto armado. Nuestro compromiso es con estos jóvenes que han depuesto las armas y con los ciudadanos que han sido victimizados por las FARC, pero no con los líderes guerrilleros que han cometido crímenes de lesa humanidad y que actualmente siguen impunes.

TBP: La tecnología sigue siendo una barrera para acceder a la educación en Colombia; ¿Cómo intentará su administración ampliar el acceso a tecnología como Internet y las oportunidades educativas en las zonas rurales?

FG: La pandemia nos ha demostrado que internet es un servicio esencial para los colombianos y a su vez posibilita la realización de otros derechos como la información, la libertad de expresión, el empleo y por supuesto la educación. Pero en Colombia hay un gran problema. La gran brecha digital afecta principalmente a departamentos atrasados ​​como Chocó, La Guajira y los pertenecientes a la región Orinoco-Amazónica.

Según el DANE, la proporción de hogares con acceso a internet en Colombia es del 56,5% -66,5% en las grandes ciudades y 23,8% en las zonas rurales y apartadas; Eso significa que uno de cada dos hogares no tiene internet fijo y más de 26 millones de colombianos no tienen conexión a internet móvil, especialmente en áreas remotas. Por lo tanto, necesitamos invertir progresivamente para cerrar la brecha digital y asegurar que la población tenga acceso universal a internet para 2030.

Conectaremos todos los centros educativos oficiales a Internet y generaremos un mínimo vital de datos de Internet para los 4 millones de alumnos que no tienen acceso a la red. Es imposible que los niños y jóvenes más necesitados de una educación de calidad sean los que enfrentan mayores barreras para acceder a la tecnología, el conocimiento global y la información. Para ello, será fundamental el trabajo articulado entre los sectores público y privado.

TBP: Durante el año pasado, la pandemia ha provocado algunos de los peores disturbios civiles que Colombia ha visto en mucho tiempo. Gran parte de esto también está relacionado con la gran desigualdad económica y la violencia contra los líderes sociales. ¿Cómo abordaría su gobierno la desigualdad y promovería el orden público en el futuro?

FG: Lo primero que hay que decir es que si bien existen demandas sociales justas y válidas, para mí no se convierten en justificación para la generación de violencia, bloqueos a la economía y discursos populistas que terminan en amenazas autoritarias contra la democracia.

Debemos propiciar canales de diálogo entre todos los sectores del país para llegar a acuerdos fundamentales como la superación de la pobreza de los más de 21 millones de colombianos que se encuentran en este estado tras la pandemia.

Además de fortalecer el Estado y las instituciones democráticas a partir de una comprensión holística de la seguridad, por un lado se combaten las estructuras criminales. Se controla el territorio y, por otro lado, se crean oportunidades e inversiones sociales donde más se necesitan.

Contrarrestaremos la alta desigualdad en Colombia sin populismo ni lucha de clases. Lo hacemos a través de un modelo económico consciente, sustentable y competitivo, que es innovador, genera crecimiento en las regiones, aprovecha al máximo la cuarta revolución industrial, genera bienestar social y es ambientalmente consciente.

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